
La guarida está en marcha.

Las alimañas son animales curiosos, despiertos y con un instinto infalible para detectar buen ambiente. Siempre tienen sed, hambre… y olfato para lo que promete. Si has llegado hasta aquí, cumples con todos los requisitos para serlo.
Tras gruesos muros de piedra centenaria y madera de roble, se esconde este refugio para criaturas nocturnas y diurnas, bocas hambrientas y almas que aúllan por un trago y un buen bocado.
Lo que fue un escondrijo inhabitable es ahora madriguera oficial de apetitos salvajes, melómanos rurales y seres con instinto tabernario.
Hay música, cerveza y sinvergonzonería.
Sigue el rastro. Huele a chimenea y a jaleo. Huele bien.

La Taberna Alimaña es ya una realidad en plena Sierra del Rincón.
Hemos rehabilitado una antigua casa de alrededor de 1900, con muuuuucho respeto, un poco de madera nueva donde hacía falta y un poco de picardía.
Aquí se sirven bebidas y platos sencillos, pero con alma.
A las alimañas se nos hace la boca agua con el caldito de gallina, las chacinas de jabalí y ciervo, las empanadillas de carne y las samosas de morcilla y pera. No dejes de probar nuestra lasaña y nuestras pizzas. No descartamos algún guiso cuando apriete el frío para los más voraces.
Si te estás preguntando… ¿y cómo lo bajamos? Vinos, vermut, refrescos, copas y mucha Mahou. Aquí nos lo tomamos en serio. Tonterías las justas.

La Taberna
Un salón con mucho rollo. Madera, piedra y plantitas artificiales de moda. Chimenea en invierno y música de ambiente, para que no tengas que aullar para hablar. Ideal para tomar algo y contarnos tus aventuras por la sierra. El auténtico cubil.
Saloncito
Una pequeña sala más íntima en la planta superior con 3 mesas. Concebida para un uso “social” más que otra cosa. Sin música ambiente, si quieres echar un mus, un risk o para celebrar una pequeña reunión o un curso. Si quieres utilizarla, avísanos y lo apañamos.
Terraza
En cuanto sea posible, acondicionaremos la terraza. Nos encanta la intemperie y la terraza formará parte de nuestro ecosistema (cuando el tiempo acompañe). Pensada para esa fauna que disfruta del aire libre, del sol y de las tardes que se alargan sin prisa.
Horarios… sin atarse demasiado
Estamos activos sobre todo fines de semana y los lunes, aunque puede que nos encuentres otros días, dependiendo de la estación… o del hambre colectiva.
Somos más activos a mediodía y al caer la tarde. Por respeto (y temor) a los “alimañeros” y “tramperos” de La Hiruela, preferimos mantenernos inactivos durante la noche, aunque siempre al acecho.
Para que no te des el paseo en balde, puedes escribirnos al WhatsApp.






¿Quieres conocernos?

Héctor
Soy diseñador gráfico. Me encantan la sierray sus pueblos. Biólogo frustrado, me encanta la naturaleza, alimañas incluidas.

Antonio
Mi sueño era ser druida, pero soy cocinero desde hace 30 años porque hay más trabajo. No soporto la ciudad y ahora soy “The new kid in town”.
Y tú, ¿qué tipo de alimaña eres?

Matinal
Aparece con hambre y oído fino. Música tranqui para empezar bien el día. Blues, soul, country,...

Vespertina
Charla, copa y temazos. Aquí cabe todo... desde Bowie a Robe, pasando por Rihanna.

Nocturna
Llega al ocaso con un espíritu un poco más rockero. Sin volvernos locos. Nada de bandas con nombres de pandemias o enfermedades venéreas.
¿Dónde está este cubil?
En lo alto de la Sierra del Rincón, a 30 minutos de Buitrago y a 8 km del Hayedo de Montejo, se esconde La Hiruela, uno de los pueblos más bonitos y menos ruidosos de Madrid.
Entre bosques de robles, piedras viejas y caminos que huelen a chimenea,
La Taberna Alimaña ocupa una casa centenaria, en el corazón del pueblo, a pocos pasos de la plaza.
No hay semáforos, pero sí estrellas.
No hay prisas, pero sí ganas.
Y si vienes con hambre —de comida o de historias— este es tu sitio.